La Asociación Juvenil Colectivo Saharaui LEFRIG somos una organización de ámbito estatal que llevamos trabajando desde 2012. Nacimos desde la inquietud juvenil de poner nuestro grano de arena para hacer un poco más justo nuestro entorno.
MISIÓN
Nuestra misión es acompañar(nos) y asesorar(nos) a la población saharaui con el fin de mitigar las desigualdades generadas por nuestra condición de personas refugiadas, especialmente aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad física, psicológica, social, económica, educativa o cultural.
VISIÓN
En LEFRIG imaginamos un contexto social y político feminista, decolonial, antirracista y anticapacitista, donde todas podamos desarrollar nuestros proyectos personales en comunidad, respetando nuestro entorno natural. Igual que lo hacían nuestras antepasadas viajando de un wad a otro desplegando sus jaimas y montando un frig donde poder sostener la vida.
VALORES
• Feminismo antirracista es nuestra manera de estar en sociedad. No violentar a nadie por su orientación sexual, identidad de género, raza, tribu o capacidad física.
• Ecologismo es nuestra óptica de interacción con nuestro medio natural, conscientes de que es finito.
• Compromiso social y político con la descolonización del Sáhara Occidental, conforme al derecho a la autodeterminación de los pueblos.
• Participación juvenil como instrumento de acceso a la vida adulta de manera consciente.
• Codesarrollo como línea de trabajo para ir de la mano de otras entidades que trabajan en los campos de refugiados saharauis.
• Cooperación norte-sur entendida desde la horizontalidad, respetando la capacidad de agencia de cada individuo/colectivo.
FUENTE:
ARAINFO.ORG
JUEVES 19 DE MARZO 2026
UN ARTÍCULO DE
ANA REVUELTA 18 FEBRERO, 2025
Elena Cantero: «La migración es un fenómeno que está en boca de todas, para bien o para mal, pero pocas veces se escucha la opinión de las personas migrantes»
Elena Cantero es aragonesa, documentalista y está interesada en la cobertura de temáticas sociales. Recientemente ha presentado su último largometraje “Los olvidados en el camino”.
Rodaje de «Los olvidados en el camino».
Elena estudió Comunicación en la Universidad Internacional de La Rioja y se lanzó a la producción de documentales de temática social y, tras “Pueblo que baila, pueblo que está vivo” y “I am from Syria”, recientemente ha presentado su último largometraje “Los olvidados en el camino”. Esta pieza versa sobre la realidad de las personas migrantes, especialmente la de niños/niñas/adolescentes no acompañados.
En el film, Elena hace uso de los testimonios de estas personas y de profesionales que se dedican a su acompañamiento en los sistemas de acogida y de protección. Siendo un proyecto impulsado por la Asociación Juvenil Colectivo Saharaui LEFRIG, presentaron el documental en la Filmoteca de Zaragoza, y próximamente lo harán en la Muestra de Cine y Derechos Humanos y en otros eventos con carácter más informal y de base, como el
Mundialito a cubil que tendrá lugar este sábado, 22 de febrero, en el CSO La Fábrika de Chocolate de Zaragoza.
Elena, el título del documental recuerda al poema de Galeano de los Nadie. “Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos”. ¿Cómo surgió el título “Los olvidados en el camino”?
El documental se centra en las experiencias de dos chicos migrantes que llegaron a España siendo menores de edad, pero en la actualidad y, cuando se grabó el documental, ya habían cumplido los 18 años hace tiempo, siendo ex tutelados en situación de irregularidad. Es decir, durante su etapa bajo la tutela del Gobierno de Aragón, no consiguieron la documentación legal necesaria que, en teoría, debe ser tramitada. Pasaron por el sistema de protección a través de centros de menores y en algún caso por pisos de emancipación y aun así, a día de hoy, son migrantes ilegales. O bien la administración correspondiente nunca llegó a tramitar su documentación o, en caso de haberla obtenido durante un tiempo, se hizo imposible su renovación por las contradicciones de la Ley de Extranjería. Así, hasta 2021 se impedía trabajar a extranjeros menores de edad, pidiendo sin embargo para su renovación 6 meses de contrato laboral previo. Por ello, hay muchos chavales migrantes, en su gran mayoría hombres por cuestiones de origen, ya mayores de edad, que llegaron siendo menores y que fueron olvidados en su camino a la vida adulta.
El documental también cuenta la situación particular de una chica, nacida en España, de padre y madre marroquís, que tras ser tutelada por el Gobierno de Aragón, también quedó en situación irregular durante un tiempo, hasta gestionarse ella misma sus papeles. Queríamos mostrar otra peculiaridad de las trabas del sistema administrativo y también el punto de vista femenino ante el tema y las dimensiones que trata el documental sobre él, ya que apenas hay casos de mujeres menores extranjeras no acompañadas, pero sí atravesadas por las incongruencias legislativas y los estigmas sociales.
“Es un momento muy crítico en el que es necesario cuestionarse la información que se consume”
Comienza el documental con una serie de titulares y fake news que avivan el odio y el rechazo hacia la migración en general, pero más particularmente hacia los llamados MENAS, Menores No Acompañados. Finaliza el documental y con datos desmientes estas afirmaciones. ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en la divulgación de noticias sesgadas sobre esta realidad?
Los medios son el canal por el que la cultura del odio se asienta en las sociedades occidentales. Es una mezquindad histórica de hacer salvaje al extranjero para temerle y crear lejanía hacia él. O ya ni temerle, sino hacer de él un enemigo público. Es una evidencia aceptada que la manipulación mediática y la desinformación están al servicio de la esfera política e intereses de gobernantes mundiales. Es triste, porque es tremendamente grave lo que está sucediendo en todo el mundo. Resulta muy frustrante que estos discursos calen tan hondo en la masa social. Es un momento muy crítico en el que es necesario cuestionarse la información que se consume.
Volviendo al documental, sencillamente, la veracidad de esos titulares no existe. Muchos de estos ejemplos se basan en estadísticas de aumento de delincuencia o cifras de gasto público relacionadas con menores migrantes descontextualizadas. Titulares como “Aumenta la delincuencia de MENAS en Madrid; ya son tres de cada cuatro menores detenidos” en El Mundo, cuando las estadísticas oficiales no diferencian entre menores acompañados o sin acompañar. Otros titulares como “La acogida de MENAS supone 100 millones al año a las arcas públicas en Cataluña”, de La Razón, exponen estas cantidades sin explicar el marco económico. La sociedad en general no tenemos ni idea de macroeconomía, pero leemos este titular, y nos echamos las manos a la cabeza por el tono y la intención alarmista.
Mostrar estos titulares, por un lado, denuncia la identificación directa del término MENA con la delincuencia o el vandalismo y la generación mediática de odio y rechazo. También, cuando leemos estas siglas deshumanizamos a todas y cada una de las personas que hay detrás. En el documental, hay otro ejemplo del Ideal, un medio de Granada, en el que se menciona el concepto de “niños patera”. Más ofensivo, imposible.
“No convivimos con estas personas, no les prestamos atención. Siento que son bastante invisibles pese a todo lo que se habla sobre ellos. Hablamos de MENAS y no tenemos ni idea de quiénes son”
¿Qué ideas principales recoge el documental “Los olvidados en el camino”?
El objetivo es acercarnos a las personas que viven de verdad esta realidad. Escuchar lo que tienen que decir. No se suele conocer de primera mano su vivencia, ni opinión. No convivimos con estas personas, no les prestamos atención. Siento que son bastante invisibles pese a todo lo que se habla sobre ellos. Hablamos de MENAS y no tenemos ni idea de quiénes son. En general, si nos paramos a escuchar de verdad la perspectiva cambia, se obtiene un mayor conocimiento, puntos de vista, empatía. Hacerles protagonistas y permitir que se expresen aporta presencia y pueden convertirse en parte activa del tejido social. La migración es un fenómeno que está en boca de todas, para bien o para mal, pero pocas veces se escucha la opinión de las personas migrantes. Entre otros objetivos, me gustaría romper prejuicios y estigmas mediáticos.
¿Cómo ha sido la acogida del documental en una ciudad como Zaragoza?
Hemos hecho proyecciones en la Filmoteca,
en el CSA A Ixena de Teruel y en el propio local de LEFRIG como actividad de encuentro entre educadoras y educadores. Es gratificante que surja el diálogo y el debate tras verlo. Es muy positivo que sirva de herramienta para reflexionar entre las personas que se dedican a acompañar a menores y también abra las miras de quienes lo ven y no se dedican a ello, incluida yo. La contrapartida es que a estas proyecciones suele acudir gente que ya está sensibilizada con la situación. En Teruel fue una presentación genial. Vinieron unos 20 chavales migrantes. Me puse bastante nerviosa porque no sabía cómo lo iban a recibir. Antes no había asistido ninguna persona en relación directa con la temática y yo nunca me había visto delante de tantos adolescentes juntos. Pero atendieron al documental y después se fueron animando a compartir experiencias y, en general, se sentían identificados. Creo que les gustó poder tener su espacio y agradecieron el trabajo. Estuvo muy bien, la verdad.
“Fue un descubrimiento amargo conocer todo el sistema de acogida y de protección”
Algunos testimonios del documental “Los olvidados en el camino” son muy críticos con el sistema de acogida y de protección. Por un lado, a nivel macro se destaca la falta de voluntad institucional para facilitar las gestiones administrativas de regularización e integración de estas personas. Por otro lado, a nivel micro se vislumbra la falta de pericia en algunos profesionales del sector. ¿Qué opinión te merecen ambos puntos?
Fue un descubrimiento amargo conocer todo el sistema de acogida y de protección. Ha sido decepcionante conocer que en estas dimensiones más micro, no hay preparación, formación y en casos, ni siquiera voluntad en realizar el trabajo administrativo o de acompañamiento. Pese a ello, veo mucha vocación también en el entorno de la educación social. Sin embargo, el fenómeno migratorio de los menores no acompañados tiene trayectoria suficiente como para que los mandos superiores o intermedios apliquen de forma efectiva protocolos acordes a la necesidad de estas personas. Tanto a nivel burocrático como de soporte emocional. Yo no estoy dentro de este sector e intento hablar de ello con respeto, pero es mi opinión al verlo desde fuera y habiendo conocido la situación a raíz de elaborar el documental. También soy cercana a muchas personas que se dedican a la educación social y manifiestan continuamente estos fallos sistemáticos, además de su precariedad laboral, que también creo que es otro punto importante.
¿Qué te ha aportado a ti en el área personal adentrarte en la realidad de esta población joven migrante tan estigmatizada?
Me ha aportado mucha más amplitud y visión general ante las realidades que existen. Cada persona tiene su historia detrás. Con toda su riqueza y todo el respeto que merece. Este documental me refuerza de que hay que mantenerse firme en la defensa de los Derechos Humanos.
Autor/Autora
ANA REVUELTA